Serie la segunda venida 6
La Destrucción en América
El Juicio sobre la Tierra de la Promesa
Introducción
Desde los tiempos de los profetas jareditas y nefitas, las escrituras han declarado una verdad inmutable: el continente americano es una "tierra de promesa, escogida sobre todas las demás". Sin embargo, esta promesa conlleva un decreto divino condicional. La historia grabada en las planchas de oro no solo es un registro del pasado, sino un espejo del futuro. Las profecías advierten que, antes de la Segunda Venida, esta tierra enfrentará un periodo de purificación y destrucción para aquellos que den la espalda al Dios de la tierra, que es Jesucristo. No es un mensaje de fatalismo, sino una advertencia de amor para que el pueblo regrese a sus cimientos espirituales.
El Proceso: Cuando la Copa de la Iniquidad se Llena
Las escrituras describen que la destrucción no ocurre por un capricho divino, sino como una consecuencia natural de la degradación moral y social:
El Ciclo del Orgullo: La destrucción suele ser precedida por una era de gran prosperidad donde el corazón de los hombres se endurece, surgen divisiones de clases y el desprecio por los pobres y los mandamientos se vuelve la norma.
La Retirada del Espíritu: Se nos enseña que cuando un pueblo rechaza sistemáticamente la luz, el Espíritu del Señor se retira, dejando a las naciones a merced de sus propias pasiones y de los elementos naturales.
Conmoción en la Tierra: Las profecías hablan de desastres que sacudirán la infraestructura y la seguridad de las naciones en América —fuego, tempestades, terremotos y conflictos internos— similares a los que ocurrieron en este continente tras la muerte de Cristo en Jerusalén.
La Voz de los Profetas: Una Tierra Preservada bajo Condición
Los profetas, desde Éter hasta Moroni, y los líderes modernos, han repetido el mismo estribillo: "Servid a Dios o seréis barridos".
El profeta Nefi vio en visión los últimos días y describió cómo la ira de Dios se derramaría sobre las naciones que lucharan contra Sión. Por su parte, profetas modernos han recordado que la libertad y la seguridad en esta tierra dependen de la justicia de sus habitantes. El presidente Ezra Taft Benson fue particularmente enfático al advertir que si esta nación (y el continente en general) llegaba a la plenitud de la iniquidad, sufriría juicios similares a los de las civilizaciones que la precedieron. La destrucción en América es el proceso mediante el cual se limpia el terreno para el establecimiento definitivo de la Nueva Jerusalén.
El Propósito: Humildad y Redención
El propósito de estos juicios no es la aniquilación, sino la humillación espiritual.
Quebrar el Orgullo: Los juicios obligan a los sobrevivientes a recordar su dependencia de Dios.
Preparar el Lugar de Sión: Para que el Reino de Dios se establezca en su plenitud, los sistemas corruptos creados por el hombre deben ser removidos. La destrucción es el invierno necesario antes de la primavera del Milenio.
Invitación a la Meditación y al Cambio del Corazón
Este tema nos confronta con la fragilidad de nuestra seguridad externa y nos llama a buscar lo eterno:
Medita: ¿En qué basas tu sensación de seguridad? ¿En la estabilidad de tu nación y su economía, o en tu relación con el Salvador?
Prepárate: La verdadera preparación para los tiempos de destrucción no es solo física. Es edificar tu casa sobre la Roca, que es Cristo, para que cuando las tempestades azoten esta tierra, tú permanezcas firme.
Cambia: El cambio de corazón que se requiere es un arrepentimiento profundo y sincero. Deja de lado la complacencia y la indiferencia. Busca ser uno de aquellos "puros de corazón" que encontrarán en Sión un lugar de defensa y refugio mientras la tierra sea purificada.

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