La enseñanzas en la Iglesia en la era de la Inteligencia Artificial                                                                                                                Por Richard Rosado

Vivimos en una época de cambios acelerados, donde la inteligencia artificial (IA) transforma radicalmente la forma en que trabajamos, aprendemos, nos comunicamos y comprendemos el mundo que nos rodea. Las máquinas ahora pueden procesar información, generar textos, traducir idiomas e incluso tomar decisiones con base en datos, lo que hace que muchos nos preguntemos cuál será el papel del ser humano en esta nueva era tecnológica. Estos avances, que hace apenas unas décadas parecían ciencia ficción, hoy se integran en casi todos los aspectos de la vida cotidiana: la educación, la medicina, el comercio, la ciencia y las relaciones sociales.

Frente a esta realidad, los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días somos invitados a reflexionar con sabiduría y discernimiento espiritual sobre cómo aplicar los principios del Evangelio en medio de la revolución digital. La tecnología, en sí misma, no es ni buena ni mala; su valor moral depende del propósito y la intención con la que se utilice. Como hijos e hijas de Dios, con el don del albedrío y la luz de Cristo en nuestros corazones, tenemos la responsabilidad de usar la inteligencia artificial de forma ética, inspirada y edificante, procurando siempre que nuestras acciones estén guiadas por el amor al prójimo y la búsqueda de la verdad.

La pregunta central, entonces, no es si debemos usar la IA, sino cómo podemos hacerlo de manera que esté en armonía con las enseñanzas de Jesucristo. ¿Podemos integrar la innovación tecnológica sin perder de vista los principios eternos? ¿Cómo asegurarnos de que el conocimiento humano no reemplace las verdades divinas? Estas interrogantes nos invitan a examinar el papel del Espíritu Santo como guia para la  revelación personal, recordándonos que, por más avanzada que sea la inteligencia artificial, solo son modelos predictivos que calculan y arrojan informacion y que  solo la inspiración divina puede guiarnos en nuestro diario vivir.

La era digital ofrece oportunidades sin precedentes para el progreso humano, pero también plantea desafíos éticos, morales y espirituales. En este contexto, la fe, la integridad y la rectitud se convierten en brújulas esenciales para navegar un mundo donde la información abunda, pero el discernimiento es escaso. Comprender cómo aplicar las enseñanzas del Evangelio en esta nueva era no solo fortalecerá nuestra fe, sino que también nos permitirá usar la tecnología como instrumento de servicio, aprendizaje y edificación espiritual.

El avance tecnológico como parte del plan divino 

Desde la perspectiva SUD, el progreso humano, incluido el tecnológico, no es ajeno al plan de Nuestro Padre Celestial. El Señor declaró:

“Por tanto, de cierto os digo que para mi todas las cosas son espirituales; y en ninguna ocacion os he dado una ley que fuese temporal, ni a ningun hombre, ni a los hijos de los hombres, ni a Adán vuestro padre a quien yo creé.” (DyC 29:34).

Esto implica que la tecnología, cuando se usa con rectitud, puede ser un instrumento espiritual. La IA, al facilitar la educación, el acceso a la información y la comunicación entre personas de diferentes culturas, puede servir para edificar el Reino de Dios sobre la tierra. Misioneros, maestros y líderes de la Iglesia ya están utilizando herramientas digitales para enseñar el Evangelio y fortalecer la fe.

Principios rectores del uso de la inteligencia artificial

En marzo de 2024, la Iglesia publicó unas guías para el uso de la inteligencia artificial, presentadas por el élder Gerrit W. Gong y el élder John C. Pingree, que señalan que tecnologías emergentes han permitido que “este gran trabajo [de la Restauración del Evangelio] alcance a todas las naciones, parientes, lengua y pueblo”. newsroom.churchofjesuschrist.org

Entre los principios que se establecieron está que la IA debe usarse para apoyar, pero no sustituir, la conexión entre Dios y Sus hijos; para obras positivas, edificantes y honestas; con transparencia; asegurando la privacidad y la seguridad de la información; y con responsabilidad. newsroom.churchofjesuschrist.org

Uso de herramientas tecnológicas en fuentes oficiales de la Iglesia

La Iglesia ha introducido recientemente un asistente de búsqueda con IA en el General Handbook (Manual General), para ayudar a líderes y miembros a encontrar respuestas más rápidamente. Esta herramienta está diseñada para resumir información relevante y proporcionar enlaces confiables para verificación. techainews.digital+2Deseret News+2

En ese mismo documento de principios (marzo 2024), los líderes hicieron hincapié en que aunque la tecnología es un don que puede acelerar el trabajo del Señor, también trae riesgos: por ejemplo, el potencial uso de deepfakes, desinformación, o contenido engañoso, lo que requiere que se mantenga una vigilancia espiritual constante. newsroom.churchofjesuschrist.org

Lo que han dicho las Autoridades Generales  

Se ha enseñado que los avances en comunicación y transporte, en computación y en medios digitales son medios por los cuales la Iglesia puede “tocar a cada nación, lengua y pueblo.” (ver declaraciones de élder Gong en las guías de IA). newsroom.churchofjesuschrist.org

Conversaciones sobre cómo la tecnología puede ayudar a la obra de genealogía, traducción de escrituras, ministerio misional y educación religiosa han sido planteadas como oportunidades que Dios provee para acelerar Su obra. newsroom.churchofjesuschrist.org+1

como podemos ver  la Iglesia ve la tecnología no como algo meramente “temporario” o indiferente, sino como parte del progreso humano que puede ser de gran ayuda cuando  se utiliza con sabiduría, responsabilidad y con el espiritu de agradecimiento.

La IA, como novedad tecnológica, trae consigo posibilidades enormes: mejorar la accesibilidad de las Escrituras, apoyar a los líderes en su servicio, permitir ministerio más personalizado, etc. Pero al mismo tiempo debemos tener claro que la fe, la revelación personal y la guia del Espíritu Santo siguen siendo el centro de nuestro progreso personal y espiritual.

Este uso de la tecnología encaja bien con la idea de que la dispensación del cumplimiento de los tiempos debemos tener una gran responsabilidad en cuanto a “revelación continua”, expansión del Evangelio y preparación del mundo para la Segunda Venida del Señor Jesucristo. Las herramientas modernas pueden facilitar esa misión si se emplean dentro de los principios del Evangelio.

Principios eternos para un uso correcto de la IA 

Albedrio y responsabilidad moral

La inteligencia artificial puede ejecutar tareas complejas, pero no posee conciencia ni libre albedrío. Los hijos e hijas de Dios, en cambio, sí reciben la responsabilidad moral y la revelación personal. Por ello, cualquier uso de la IA debe estar profundamente entrelazado en la rectitud de intención, la integridad moral y sobre todo que el fin sea cumplir de la voluntad de Dios.

Lehi nos informa que: “Los hombres son libres para escoger la libertad y la vida eterna, o la cautividad y la muerte.” (2 Nefi 2:27).

Moroni por su parte nos dice: “Y el Espíritu da testimonio al corazón del hombre... por el poder del Espíritu Santo.” (Moroni 10:5). Recordatorio de que la verificación final de la verdad no proviene de algoritmos sino del Espíritu Santo. Además, Alma nos recuerda: “Confía en el Señor con todo tu corazón; y no te apoyes en tu propia prudencia.” (Alma 37:37) este principio inluye tanto en el apoyo en la sabiduría humana asi como en los avances de la tecnología.

En palabras de los líderes de la Iglesia, los principios rectores publicados por la Iglesia (marzo de 2024) subrayan que la IA debe apoyar  ¨y no sustituir¨ la relación entre el individuo y Dios, y que su empleo exige transparencia, protección de la privacidad y responsabilidad institucional y personal. newsroom.churchofjesuschrist.org

Sabiduría y discernimiento

Vivimos en una era saturada de información automatizada, por lo cual, se vuelve esencial la capacidad de discernir la verdad del error. El don del Espíritu Santo, la lectura de las Escrituras y las enseñanzas de los Profetas y Autoridades Generales, son filtros indispensables frente a la información generada por máquinas.

“buscar ‘cosas de buena reputación y dignas de alabanza’” (Artículos de Fe 1:13)  esto es un llamado a elegir contenidos que edifiquen.

En la conferencia general de octubre de 2024, el élder Quentin L. Cook recordó cómo las herramientas digitales pueden acercarnos a las Escrituras y a la predicación del Evangelio, señalando que aplicaciones y plataformas “pueden ser maneras maravillosas de compartir las Escrituras” (Elder Quentin L. Cook, “Las Sagradas escrituras: El fundamento de la fe”, Conferencia General, octubre 2024). churchofjesuschrist.org

Además, el élder Browning (octubre 2024) y otras autoridades han enfatizado la necesidad de procesos personales de búsqueda y discernimiento para distinguir lo espiritual, lo temporal y lo engañoso en la era digital. churchofjesuschrist.org

Caridad y servicio en el uso de la tecnología

El amor puro de Cristo debe guiar el desarrollo y la aplicación de la IA. La tecnología adquiere su mayor valor cuando se usa para servir, sanar, enseñar y levantar al prójimo.

 Las guías oficiales de la Iglesia afirman que la IA puede “ayudar al avance de la obra del Señor” — por ejemplo, facilitando la enseñanza, la traducción y el acceso al material misional — siempre que el propósito sea edificante y honesto. newsroom.churchofjesuschrist.org

En un devocional mundial (noviembre 2024), el élder David A. Bednar habló directamente sobre las “posibilidades y riesgos” de la tecnología y exhortó a los jóvenes a ejercer el albedrío moral y a emplear las herramientas digitales para hacer trabajo justo y edificante (Elder D. A. Bednar, Worldwide Devotional, 3 nov. 2024). newsroom.churchofjesuschrist.org

Protección de la identidad y santidad del cuerpo

En un contexto donde los datos personales, imágenes y voces pueden ser manipulados con facilidad (deepfakes, generación de imágenes, perfiles falsos), los principios de pureza, integridad y respeto por la persona adoptan una dimensión digital: cuidar la propia identidad y la de los demás es también un acto de reverencia.

El mandamiento de santificar el cuerpo y la mente se extiende al cuidado de la identidad digital, por ejemplo en Alma 5:14–15 podemos ver sobre el cuidado del alma y la honestidad personal; y podemos aplicar  Moroni 10:5 como guía para distinguir la inspiración verdadera.

En la conferencia general de abril de 2025, el élder Soares advirtió sobre la cautela en el uso de herramientas como IA para generar contenido visual o textual que pueda distraer del foco principal del culto y la adoración, subrayando la importancia de mantener la reverencia y la veracidad en materiales producidos digitalmente (Elder Ulisses Soares, “Reverencia por las cosas sagradas”, Conferencia General, abril 2025). churchofjesuschrist.org

Estos cuatro principios: Albedrio y responsabilidad, sabiduría y discernimiento, caridad y servicio, y protección de la identidad,  funcionan como una brújula moral para los Santos en la era de la IA. Las declaraciones de las autoridades generales de la Iglesia y los discursos recientes de líderes mundiales reiteran que la tecnología es un medio, no un fin; y que su legitimidad espiritual depende de si ayuda a acercar a las almas a Cristo, a fortalecer la familia y a edificar comunidades santas. newsroom.churchofjesuschrist.org+3newsroom.churchofjesuschrist.org+3churchofjesuschrist.org+3

La IA al servicio del Evangelio 

La inteligencia artificial puede ser una herramienta muy poderosa para la obra misional y educativa de la Iglesia, cuando se la utiliza con inspiración y bajo dirección divina. A continuación veremos algunas aplicaciones concretas de este servicio, acompañadas de enseñanzas recientes de autoridades generales y escrituras que respaldan estos principios.

Traducción de escrituras y mensajes del Evangelio en múltiples idiomas

En muchas regiones, barreras de idioma impiden que las personas accedan plenamente al mensaje del Evangelio. La IA puede ayudar a acelerar traducciones, detectar errores, y facilitar la difusión en idiomas menos atendidos.

En RootsTech 2024, Jen Allen, directora de RootsTech, dijo: “Vamos a ver cómo la inteligencia artificial interviene para ayudarnos a [responder] las preguntas realmente difíciles. …” Hablaba de usar IA para descifrar documentos difíciles, algunos de los cuales son traducciones antiguas o registros deteriorados, lo que mejora el acceso al legado escrito de las Escrituras. newsroom.churchofjesuschrist.org

Id y haced discipulos a todas las naciones… enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado.” (Mateo 28:19-20).

Análisis de patrones de enseñanza para mejorar métodos en Seminarios e Institutos

La IA puede ayudar a identificar qué métodos de enseñanza resultan más eficaces: qué ejemplos captan más atención, qué preguntas motivan reflexión, qué formatos digitales generan más compromiso. Con esos datos, maestros y líderes pueden adaptar sus clases para ser más edificantes.

Aunque no encontré citas exactas de la Conferencia General tocando el tema de la  “IA para análisis de seminarios/ institutos”, líderes han hablado de adaptar la enseñanza religiosa mediante medios digitales e innovación educativa. Un discurso reciente es el de Elder Gerrit W. Gong durante el BYU Education Week (agosto 2025), donde expresó:

“La inteligencia artificial no puede reemplazar la revelación ni generar la verdad que proviene de Dios.” Pero reconoció que puede servir como herramienta que complemente el trabajo del Espíritu al preparar materiales, lecciones y recursos para los miembros. LDS Daily

Apoyo en genealogía y obra del Templo

La Iglesia tiene un mandato sagrado respecto a la obra vicaria por nuestros muertos y los registros genealógicos de nuestros antepasados. La IA puede facilitar la búsqueda, digitalización, identificación de documentos deteriorados o ilegibles, y la conexión de líneas familiares con más eficiencia.

Ejemplo reciente: En RootsTech 2025, Elder Kevin S. Hamilton dijo que la tecnología como la IA está acelerando el trabajo de historia familiar, permitiendo procesar nombres más rápidamente para las ordenanzas del templo. Church News

Además, en Tremendous: Key Learnings & Highlights RootsTech 2024, se dijo que generative AI (IA generativa) ayudará a superar “muros de ladrillo” (brick walls) genealógicos, áreas en que ha sido muy difícil encontrar registros legibles o existentes. newsroom.churchofjesuschrist.org

“Y de los de la posteridad  de los hijos de Israel llegaran al conocimiento de sus antepasados...” (1 Nefi 15:14).

En BYU Education Week, Elder Gerrit W. Gong dijo: “La inteligencia artificial no es Dios y no puede ser Dios” Señaló que no sustituye la revelación divina, pero puede ayudar en la preparación de recursos, enseñanza y ministerio cuando se usa bien. LDS Daily

En la conferencia RootsTech, líderes de FamilySearch y del Departamento de Historia Familiar han afirmado que la IA no es sólo una curiosidad tecnológica, sino una herramienta que acelera tareas prácticas como digitalizar, reconocer escritura antigua, unir registros genealógicos dispersos, y hacer posible que nombres de antepasados lleguen más pronto al templo. newsroom.churchofjesuschrist.org+2Church News+2

“Id y haced discípulos a todas las naciones…” (Mateo 28:19)  mandato misional claro que implica llegar más allá de nuestro círculo inmediato, algo que la IA puede ayudar a expandir.

Estas aplicaciones y enseñanzas muestran que cuando la inteligencia artificial se usa bajo la dirección del Espíritu, no para reemplazar lo espiritual, sino para facilitar, expandir y profundizar la obra del Señor, puede acelerarla y hacerla más accesible. Al traducir, enseñar mejor, y ayudar en la historia familiar y obra del templo, la IA se convierte en un instrumento valioso en las manos de quienes buscan edificar el Reino.

Reflexión final

El presidente Russell M. Nelson enseñó con poder y sencillez:

“El Señor ama el esfuerzo, porque el esfuerzo nos trae bendiciones.”
(Conferencia General de abril de 2020, “El poder sanador de la gratitud”)

Aplicado a la era digital, este principio adquiere un nuevo significado. Nuestro esfuerzo por aprender, discernir y usar la inteligencia artificial de manera ética, inspirada y compasiva es una forma moderna de discipulado. No se trata de dominar la tecnología por curiosidad o poder, sino de consagrar nuestras capacidades digitales al servicio del Señor y de Sus hijos.

El presidente Nelson también declaró en octubre de 2023:

“En un mundo que cambia rápidamente, la revelación personal y la guía del Espíritu Santo son esenciales para nuestra supervivencia espiritual.”
(Conferencia General de octubre de 2023, “Paz y guía mediante el Espíritu Santo”)

Estas palabras resuenan profundamente en una era donde los algoritmos y la automatización podrían intentar reemplazar la reflexión humana. La inteligencia artificial no puede ni podrá jamás sustituir la inspiración divina, porque esta proviene de un Dios vivo que conoce el corazón de Sus hijos. No obstante, cuando se usa con rectitud, humildad y propósito santo, puede convertirse en un aliado del Espíritu Santo, una herramienta para ampliar la luz, compartir el Evangelio y aliviar cargas humanas.

El élder Dieter F. Uchtdorf, quien ha hablado frecuentemente sobre la relación entre fe y progreso humano, expresó:

“El Evangelio de Jesucristo no nos pide desconfiar del conocimiento, sino usarlo con sabiduría y gratitud.”
(Conferencia General de abril de 2022, “Nuestros corazones están puestos en Él”)

Estas palabras invitan a no temer a los avances, sino a iluminarlos con propósito eterno. La verdadera pregunta no es cuánto sabe una máquina, sino cuánto amor ponemos nosotros en lo que hacemos con ella.

En última instancia, el propósito del conocimiento —ya sea científico o espiritual— es el mismo: acercarnos más a Dios y servir mejor a Sus hijos. La inteligencia artificial puede ayudarnos a procesar información, pero solo el Espíritu puede ayudarnos a comprender su significado eterno.

Si usamos la tecnología con oración, discernimiento y caridad, descubriremos que aún en medio de la revolución digital, el Evangelio sigue siendo el mismo faro que guía nuestra vida. En palabras del Salvador:

“Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.”
(Juan 8:12)

Así, la invitación final es clara: permitamos que Cristo sea nuestra verdadera inteligencia, aquella que no solo procesa datos, sino que transforma corazones.


Conclusión

Vivimos una época maravillosa y desafiante. Las máquinas pueden aprender y crear, pero solo los hijos e hijas de Dios pueden sentir, amar y discernir por medio del Espíritu. En medio de esta revolución digital, contamos con una brújula segura: la fe en Cristo, la guía del Espíritu Santo y el uso correcto del albedrío.

Si usamos la inteligencia artificial con amor, sabiduría y servicio, la tecnología puede convertirse en una extensión de nuestra fe y en un instrumento para iluminar mentes y fortalecer corazones.

El presidente Russell M. Nelson nos recordó:

“El futuro será glorioso para aquellos que estén dispuestos a dejar que Dios prevalezca en sus vidas.”
(Conferencia General, octubre de 2020)

Esa promesa también alcanza a esta era digital. No debemos temer a la IA, sino recordar que el verdadero peligro está en olvidar al Autor de toda sabiduría.

La IA puede procesar datos, pero solo el Espíritu puede transformar vidas. La IA puede traducir palabras, pero solo el amor de Cristo puede tocar el alma.

El futuro no pertenece a las máquinas, sino a los corazones que decidan usar toda inteligencia ,humana o divina, para hacer el bien, sanar heridas y reflejar la luz de Cristo.

“Vosotros sois la luz del mundo.” (Mateo 5:14)

En esta nueva era, esa luz también puede brillar desde una pantalla… siempre que dejemos que Cristo ilumine nuestro camino.

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