El Llamado a Servir: Liderazgo al Estilo del Maestro
Por Richard Rosado
¿Alguna vez te has detenido a pensar que, en el reino de los cielos, la corona no es de oro, sino de espinas, y el trono es en realidad un mandil de siervo? No estamos llamados a ocupar cargos para ser vistos, sino para ver a los demás como Él los ve. El liderazgo en la Iglesia no es una escalera hacia el éxito social, sino un descenso humilde hacia el servicio abnegado. Si buscas transformar tu influencia en un faro de luz que guíe almas de regreso a casa, este es el camino del discipulado.
¿Qué es exactamente el liderazgo en el Reino?
El liderazgo, desde una perspectiva eterna, no es la gestión de organizaciones, sino el desarrollo de personas, es la capacidad de enseñar, dirigir y, lo más importante, ceder el paso para que otros crezcan.
En la Iglesia, el liderazgo está intrínsecamente ligado al Sacerdocio, que es el poder de Dios delegado al hombre para actuar en Su nombre para la salvación de Sus hijos. Sin embargo, el poder del sacerdocio solo se mantiene mediante principios de rectitud.
"Ningún poder o influencia puede ni debe mantenerse en virtud del sacerdocio, sino por persuasión, por longanimidad, por benignidad, mansedumbre, y por amor sincero" (DyC 121:41).
El Salvador como el Líder Educador
Jesús no solo dio órdenes; Él formó líderes. Cuando llamó a Sus apóstoles, no buscó expertos, sino personas dispuestas a ser moldeadas. Su método consistía en:
Instruir con la palabra.
Modelar con el ejemplo.
Delegar autoridad (Mateo 10:1).
Permitir que fallaran y aprendieran (como Pedro caminando sobre el agua).
Pilares del Liderazgo Basado en el Discipulado
Para ser un líder excelente, debemos estudiar cómo el Salvador interactuaba con el "uno". Aquí te presento los fundamentos con apoyo de las obras del Evangelio:
1. El Liderazgo es Ministración, no Administración
El élder Uchtdorf enseñó: "El liderazgo en la Iglesia no consiste tanto en dirigir a los demás como en estar dispuestos a que Dios nos dirija a nosotros". Un líder excelente se preocupa más por el bienestar espiritual de sus miembros que por las estadísticas del reporte mensual.
Ejemplo del Salvador: En 3 Nefi 17, Jesús, a pesar de estar a punto de partir, se detuvo porque percibió que la multitud deseaba que se quedara. Sanó a sus enfermos y bendijo a sus niños uno por uno.
"El que es mayor entre vosotros será vuestro siervo" (Mateo 23:11).
2. El Poder de la Delegación y la Confianza
Un error común es creer que el líder debe hacerlo todo. El liderazgo real es empoderar. Al dar oportunidades de liderar a otros, estamos emulando al Padre Celestial, quien nos permite participar en Su obra a pesar de nuestras imperfecciones.
El presidente J. Reuben Clark Jr. dijo una vez: "En el servicio del Señor, no importa dónde sirvas, sino cómo". Un buen líder ayuda a que sus hermanos sientan que su servicio es vital.
3. La Autoridad del Sacerdocio y la Rectitud Corazón
No se puede liderar en la Iglesia con "dominio injusto". El liderazgo SUD funciona bajo una "jerarquía invertida": cuanto más alto es el llamado, más abajo debe estar el líder para sostener a los demás.
"He aquí, os he dado mi evangelio, y este es el evangelio que os he dado: que vine al mundo a cumplir la voluntad de mi Padre..." (3 Nefi 27:13). El líder solo tiene autoridad si su voluntad está alineada con la de Dios.
Cómo convertirnos en líderes excelentes
| Atributo | Aplicación Práctica | Ejemplo de Jesucristo |
| Escucha Activa | Dedicar tiempo a las entrevistas sin prisa. | El camino a Emaús (Lucas 24). |
| Humildad | Aceptar sugerencias de los consejeros. | El lavado de los pies (Juan 13). |
| Visión | Ver el potencial eterno de un miembro "difícil". | El llamado de Saulo de Tarso. |
| Valentía | Corregir con amor cuando es necesario. | La purificación del templo. |
El Consejo de Barrio es, quizás, el laboratorio de liderazgo más desafiante y espiritual que existe. No es una reunión de negocios; es un espacio de revelación colectiva. Sin embargo, donde hay seres humanos, hay opiniones encontradas.
El Consejo de Barrio: El Arte de la Unanimidad y el Manejo de Conflictos
En el mundo, el conflicto se resuelve por mayoría de votos o por imposición jerárquica. En el Reino de Dios, el conflicto se resuelve mediante la revelación y la unidad. El Salvador enseñó: "Si no sois uno, no sois míos" (DyC 38:27).
1. El Conflicto como Oportunidad de Claridad
A veces confundimos "concordancia" con "unidad". La unidad no significa que todos piensen igual desde el principio, sino que todos buscan la voluntad del Señor con un mismo propósito. El élder M. Russell Ballard enseñó que los líderes deben fomentar una expresión franca:
"He observado que cuando hay un espíritu de unidad y los miembros del consejo se sienten libres de expresar sus ideas... el Espíritu del Señor inunda la reunión" (Los consejos de La Iglesia abr, 1994).
La clave del líder: Crear un ambiente donde nadie tema discrepar, siempre y cuando se haga con caridad. El conflicto de ideas suele refinar la solución final.
2. El Modelo del Salvador ante la Tensión
Cuando los discípulos discutían sobre quién era el mayor entre ellos (Lucas 22:24-27), Jesús no los reprendió con ira. En su lugar:
Redirigió el enfoque: Pasó de la "posición" al "servicio".
Enseñó con un principio eterno: "Yo estoy entre vosotros como el que sirve".
Validó su potencial: A pesar de su discusión, les recordó que ellos habían permanecido con Él en sus pruebas.
3. Pasos Prácticos para Resolver Diferencias en el Consejo de Barrio
| Paso | Acción Inspirada | Referencia Escritural |
| Escuchar antes de Hablar | El líder debe ser el último en opinar para no sesgar a los demás. | "Sea todo hombre pronto para oír, tardo para hablar" (Santiago 1:19). |
| Elevar el Problema | Si hay tensión, detener la discusión y ofrecer una oración específica. | "Pedid, y se os dará" (Mateo 7:7). |
| Buscar la Unanimidad | No se toma una decisión importante hasta que haya paz en el grupo. | "De común acuerdo... en toda justicia" (D. y C. 107:27). |
| Dejar el Ego en la Puerta | El éxito de la decisión es del Señor, no de quien propuso la idea. | "No se haga mi voluntad, sino la tuya" (Lucas 22:42). |
4. La Aplicación del Discipulado en la Discrepancia
Un líder excelente sabe que la relación es más importante que la decisión. Si una propuesta es aprobada pero un miembro del consejo se siente herido o ignorado, la victoria es hueca.
Como enseña el Libro de Mormón, los líderes deben ser "libres de todo orgullo y ostentación" (Alma 1:26).
Cuando surge un conflicto, el líder convertido al discipulado no busca "ganar" el argumento, busca que el Espíritu no se retire. El élder David A. Bednar ha señalado que la revelación a menudo se esparce entre todos los miembros del consejo; el líder es quien ayuda a "tejer" esos fragmentos de revelación en una sola manta de acción.
El manejo de conflictos bajo el Sacerdocio es un acto de amor. Cuando un consejo logra superar una diferencia de opinión y llegar a una decisión unánime bajo la guía del Espíritu, ocurre un milagro: los miembros del barrio son bendecidos y los líderes son santificados en el proceso.
El Líder que se Retira para Recargar: Salud Espiritual y el "Burnout"
En la cultura de la Iglesia, a veces caemos en el error de pensar que "agotarse en el servicio del Señor" significa trabajar hasta el colapso. Sin embargo, el discipulado no es una carrera de velocidad, sino una caminata constante con el Maestro. Si el líder está vacío, no tiene nada que verter en las copas de los demás.
1. El Ejemplo de Jesús: El Retiro Estratégico
A pesar de las multitudes que lo buscaban desesperadamente para ser sanadas, Jesús establecía límites claros para Su propio bienestar espiritual.
"Y levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba" (Marcos 1:35).
La Lección: Si el Salvador necesitaba apartarse del ruido y de las demandas de los demás para conectar con Su Padre, nosotros, con nuestras limitaciones humanas, lo necesitamos mucho más.
2. No Correr más rápido de lo que den nuestras fuerzas
El rey Benjamín, uno de los líderes más entregados del Libro de Mormón, dio un consejo que es una "red de seguridad" para todo poseedor del sacerdocio o líder de organización:
"Y mirad que se hagan todas estas cosas con prudencia y orden; porque no se exige que un hombre corra más aprisa de lo que sus fuerzas le permiten" (Mosíah 4:27).
Un líder excelente sabe distinguir entre el sacrificio consagrado (dar lo mejor de uno) y el sacrificio imprudente (descuidar a su propia familia o su salud). El élder Jeffrey R. Holland ha recordado a menudo que no debemos sentirnos culpables por tener límites físicos y emocionales.
3. La Correlación entre el Sacerdocio y el Descanso
El sacerdocio es un canal de poder, pero ese canal funciona mejor cuando el líder está en paz. El estrés crónico bloquea la suave voz del Espíritu.
El presidente M. Russell Ballard enseñó: "A veces, los líderes sienten que deben hacerlo todo... [pero] el bienestar de su familia y su propio bienestar espiritual son prioridades que Dios no espera que sacrifiquen".
Estrategias de "Auto-Cuidado" para el Líder SUD
| Práctica | Propósito | Aplicación del Discipulado |
| Delegar con Confianza | Aligera la carga y hace crecer a otros. | Confiar en que el Señor guiará a tu consejero tan bien como a ti. |
| Santuarios de Tiempo | Reservar momentos "sagrados" con la familia. | Entender que tu primer y más importante liderazgo es en el hogar. |
| Estudio Personal | Alimentar la propia alma antes de enseñar. | No leer las escrituras solo para preparar una lección, sino para sanar el alma. |
| Aceptar la Imperfección | Eliminar el peso de la culpa por no ser "perfecto". | Recordar que la Expiación de Cristo cubre también tus errores como líder. |
El liderazgo en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es, en última instancia, un proceso de santificación personal. No se trata de cuántas reuniones presidimos, sino de en quién nos estamos convirtiendo mientras servimos. El Sacerdocio y los llamamientos son herramientas que el Padre Celestial utiliza para pulir nuestras aristas ásperas y enseñarnos a amar como Él ama.
Al seguir el ejemplo de Jesucristo —quien lideró con el ejemplo del siervo, quien escuchó al "uno", quien delegó Su obra y quien buscó la soledad para orar— transformamos nuestro servicio de una carga administrativa en un privilegio redentor.
Invitación al Discipulado
Te invito a que hoy mismo hagas un inventario de tu servicio:
Identifica una tarea que estés haciendo tú solo y que podrías delegar para bendecir a alguien más dándole la oportunidad de crecer.
Aparta un momento de "lugar desierto" esta semana para hablar con el Padre Celestial sobre tus propios sentimientos, no sobre los problemas de los demás.
Agradece al Señor por la confianza que ha puesto en ti, recordando que Él no llama a los capacitados, sino que capacita a los llamados.
¿El Presidente de Estaca puede entrevistar a los obispos? Sí, es fundamental y es parte del orden establecido.
En la organización de la Iglesia, los presidentes de estaca tienen una responsabilidad directa de velar por el bienestar espiritual y el desempeño de los obispos.
¿Por qué son necesarias estas entrevistas?
Las entrevistas periódicas entre un presidente de estaca y un obispo no son solo un trámite administrativo, sino que cumplen funciones vitales:
Apoyo y Bienestar Personal: El cargo de obispo es sumamente agotador (relacionándolo con lo que hablábamos del Burnout). El presidente de estaca actúa como un "pastor de los obispos", asegurándose de que el obispo esté cuidando también de su propia familia y de su salud.
Rendición de Cuentas: Se revisa el progreso del barrio, el bienestar de los jóvenes y cómo se están utilizando los fondos sagrados de la Iglesia.
Capacitación: Es el espacio donde el presidente de estaca instruye al obispo en sus deberes, ayudándole a manejar casos difíciles de disciplina o de bienestar.
Línea de Autoridad: Como el obispo posee las llaves para presidir su barrio, debe estar en armonía y comunicación con quien posee las llaves de la estaca.
Las entrevistas periódicas entre un presidente de estaca y un obispo no son solo un trámite administrativo, sino que cumplen funciones vitales:
Apoyo y Bienestar Personal: El cargo de obispo es sumamente agotador (relacionándolo con lo que hablábamos del Burnout). El presidente de estaca actúa como un "pastor de los obispos", asegurándose de que el obispo esté cuidando también de su propia familia y de su salud.
Rendición de Cuentas: Se revisa el progreso del barrio, el bienestar de los jóvenes y cómo se están utilizando los fondos sagrados de la Iglesia.
Capacitación: Es el espacio donde el presidente de estaca instruye al obispo en sus deberes, ayudándole a manejar casos difíciles de disciplina o de bienestar.
Línea de Autoridad: Como el obispo posee las llaves para presidir su barrio, debe estar en armonía y comunicación con quien posee las llaves de la estaca.
La frecuencia
Generalmente, estas entrevistas ocurren mensualmente, aunque pueden ser más frecuentes según las necesidades del barrio o los desafíos que esté enfrentando el obispo.
Un detalle clave: El obispo es el "juez común" en su barrio, pero el presidente de estaca es quien posee las llaves para supervisar ese juicio. Sin esa comunicación constante, el sistema de apoyo se debilita.
Generalmente, estas entrevistas ocurren mensualmente, aunque pueden ser más frecuentes según las necesidades del barrio o los desafíos que esté enfrentando el obispo.
Un detalle clave: El obispo es el "juez común" en su barrio, pero el presidente de estaca es quien posee las llaves para supervisar ese juicio. Sin esa comunicación constante, el sistema de apoyo se debilita.
Conclusión: El peso de la gloria
Convertirse en un líder excelente en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días no requiere un título universitario ni una personalidad carismática arrolladora; requiere un corazón quebrantado y un espíritu contrito. El liderazgo es, en esencia, una extensión de nuestro convenio de bautismo: llevar las cargas de otros para que sean ligeras.
Si logras que una persona se sienta más cerca de Cristo después de haber hablado contigo, entonces has liderado con éxito. No busques ser un líder recordado por tus programas, sino un discípulo recordado por tu amor.
Una Invitación al Acción
Te invito a que esta semana selecciones a una persona bajo tu cuidado o círculo de influencia. No le des una instrucción; hazle una pregunta sobre su bienestar y escucha. Busca una oportunidad para delegar una tarea que permita a alguien más brillar. Al hacerlo, estarás dando el primer paso para dejar de ser un administrador de reuniones y convertirte en un verdadero pastor de almas.
Guía de Reflexión:
El Líder frente al Espejo del Maestro
Esta guía está diseñada para ser utilizada en un momento de "retiro espiritual" personal (como el que mencionamos de Marcos 1:35). Responde estas preguntas con sinceridad ante el Señor:
I. Sobre la Motivación y el Corazón
¿Cuál es mi "porqué"? Al comenzar mi servicio cada semana, ¿busco la aprobación de mis líderes superiores o el bienestar de las almas a las que sirvo? (Ver Gálatas 1:10).
¿Amo a quienes lidero? ¿Puedo decir los nombres de las personas a mi cargo y recordar una necesidad específica de cada uno que no sea relacionada con la Iglesia? (Ejemplo del Salvador en Juan 10:3).
II. Sobre el Empoderamiento y la Delegación
¿Estoy permitiendo que otros crezcan? ¿Hay tareas que retengo por miedo a que no se hagan "perfectamente", privando a otros de la oportunidad de aprender y recibir revelación?
¿Confío en mis consejeros/compañeros? En nuestras reuniones, ¿busco que confirmen mi idea o busco genuinamente que el Espíritu hable a través de ellos? (Ver D. y C. 107:27).
III. Sobre el Manejo del Conflicto y la Humildad
¿Cómo reacciono ante la disidencia? Cuando alguien no está de acuerdo conmigo, ¿me siento atacado personalmente o lo veo como una oportunidad para alcanzar una unidad más profunda?
¿He pedido perdón recientemente? Como líder, ¿he tenido la humildad de reconocer un error ante mi consejo o mi familia? (Ver Alma 15:17 sobre la humildad en el ministerio).
IV. Sobre el Equilibrio y la Salud Espiritual
¿Está mi lámpara llena? ¿Mi estudio de las escrituras es un banquete personal o solo una búsqueda de citas para otros? (Ver 2 Nefi 32:3).
¿Es mi hogar un refugio o una oficina? ¿Sienten mi cónyuge e hijos que ellos son mi primer y más importante "barrio", o reciben las sobras de mi energía?
Cuadro de Metas de Transformación
| Dimensión | Pregunta de Oro | Meta para esta semana |
| Ministración | ¿A quién puedo "ver" hoy que otros están ignorando? | Hacer una llamada de puro aprecio, sin pedir nada a cambio. |
| Sacerdocio | ¿Estoy usando la persuasión o el mando? | Escuchar el doble de lo que hablo en mi próxima reunión. |
| Discipulado | ¿Qué carga puedo dejar a los pies del Salvador? | Delegar una responsabilidad específica y dar seguimiento con confianza. |
Una última promesa
El élder Neal A. Maxwell dijo una vez: "Dios no comienza por nosotros de manera externa, sino interna". El liderazgo excelente no es un destino al que se llega tras recibir un certificado; es el aroma que desprende una vida que se codea diariamente con el Hijo de Dios.
Si aplicas estos principios —especialmente el de permitir que otros lideren— no solo estarás cumpliendo con un llamamiento, sino que estarás participando en la obra más grande de todas: la exaltación de los hijos de Dios.
Invitación final: Toma una de estas preguntas de reflexión, llévala a tu oración personal esta noche y pregunta: "Señor, ¿qué me falta todavía?" (Mateo 19:20). La respuesta que recibas será tu hoja de ruta para convertirte en el líder que tu barrio o rama necesita hoy.
Bibliografía sugerida para profundizar:
Manual General: Servir en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, Capítulo 4: Principios del liderazgo espiritual.
E. Nelson, Russell M., "Ministrar con el poder y la autoridad de Dios", Conferencia General, abril 2018.
Maxwell, Neal A., "A Choice Seer", sobre el liderazgo del Profeta José Smith.
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